Introducción-- Ami, el niño de las estrellas - Autor
Ami el niño de las estrellas, no es idea original mía se basa en un libro del escritor Enrique Barrios.
Un buscador de la verdad allá por los años 1986 , se atrevió a publicar su primer libro, tenia tan poco dinero en esa época que tuvo que pedir dinero prestado para poder imprimir Ami-el niño de las estrellas.
Esta es su Biografía y el origen del libro.
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AMI el niño de las estrellas de Enrique Barrios
Biografia
Enrique Barrios pag. Web http://www.nuevagaia.com.ar/libros/index.php?id=687
BIOGRAFIA DE ENRIQUE BARRIOS
FECHA DE NACIMIENTO: NACE EN CARACAS, VENEZUELA, A INICIOS
DE SEPTIEMBRE DE 1945.
SUS PADRES: POR TENER PADRES DE AMBOS PAISES, CHILE Y
VENEZUELA SIEMPRE SERAN PARA EL LUGARES DE RETORNO PERMANENTE, AUNQUE VIAJA CON
PASAPORTE Y ACENTO CHILENOS.
ESTUDIOS: Desde su infancia asoma el buscador de
respuestas filosóficas que hay en él: ¿Para qué es la vida? ¿De dónde venimos?
¿Hacia dónde vamos? Le preguntaba a su abuela. Ella decía cosas acerca del
amor, pero él estaba en la búsqueda de algo mucho más serio (eso creía él).
"Una señora tan romántica e inocente como mi abuela no entiende
nada"... así que el niño no le prestaba demasiada atención.
A medida que crece va entendiendo que a pesar de sentirse muy motivado por
conocer los misterios transcendentes de la existencia, no se inclina a creer
incondicionalmente en todo lo que se le diga, por más que muchos lo den por
sentado. Detrás de su alma que busca absolutos existe la necesidad imperiosa de
ceñirse a cierta lógica o coherencia. "Ni dudar de todo ni tragarse
todo", ese era su lema. Hoy piensa
que esa fue la clave que le permitió más adelante tener la apertura mental,
libertad interior y claridad suficiente para comprender la filosofía espiritual
que ha mostrado al mundo.
Con un millón de vivencias infantiles asociadas a los viajes, de mayor, igual
que de niño, su mayor alegría se la brindará el recorrer los caminos del mundo;
y su mayor curiosidad se centrará en los viajes del espíritu, en la búsqueda de
la sabiduría milenaria, los poderes, los misterios, los grandes místicos, la
Verdad, la Iluminación, el Nirvana y el Tao.
Desde muy joven comienza a irse lejos, tantas veces con una mochila a la
espalda y sin mucho dinero, trabajando en lo que pueda para sobrevivir; otras
veces, y ya mayor, yendo a radicarse por meses o años en otros países, para así
poder conocer de cerca a sus hermanos de otros pueblos, no con la fugaz mirada
del turista, sino con la de quien convive con ellos y participa de sus
costumbres por un tiempo más largo, lo cual le permitirá tener una visión más
amplia del ser humano y del mundo.
Pero jamás dejará de recorrer también los caminos del espíritu, para
encontrar si fuera posible una verdad -no una creencia- indiscutible, absoluta,
de valor universal. Por eso a lo largo de su vida siempre estará estudiando
filosofía, religiones y otros sistemas espirituales -aparte de idiomas, para
comunicarse con mayor facilidad con sus hermanos de otras latitudes-.
Es un buscador y un viajero, pero también un hombre de este mundo, una mente
curiosa, por ello gusta también de la literatura formal y de estar al día con
respecto a la cultura de su tiempo. "La mirada en lo alto, pero los pies
en la tierra".
A los dieciocho años de edad parte solo hacia Caracas, allí encuentra a un
hombre profundamente místico, pero de un misticismo diferente, muy poco dulzón,
dentro de una línea pedagógica que no forma escuelas públicas y que funciona en
una privacidad muy estricta. Allí se manejan milenarias y sencillas técnicas
orientadas al despertar de la conciencia, éstas se transmiten sólo de maestro a
discípulo y no aparecen en libro alguno.
EB siente que ha encontrado su sendero espiritual y su guía, y no puede
evitar hacerse alumno de ese hombre, al que seguirá con respeto y admiración
durante los próximos veintiún años de su vida.
Pero el joven discípulo es movedizo, le cuesta permanecer mucho tiempo en el
mismo lugar, así que las lecciones deberán esperar hasta cada retorno suyo a
Caracas. Pero así y todo sus permanencias junto al Maestro son a veces de
varios años seguidos. Incluso emprenden juntos, más otro buscador, un
"viaje iniciático" Venezuela-Chile en 1964, por tierra y con
escasísimo dinero, como una prueba o ejercicio espiritual para adquirir temple
y activar recursos dormidos ante la adversidad, recursos que en la rutina no se
activan jamás.
A esas alturas ya era considerado un despistado por su alarmada familia.
Desempeña varios oficios sin mucho entusiasmo porque su real interés está en
lo que él llamaba "la búsqueda de la Verdad". Estudia medicina, tal
vez por emular a su cirujano padre, pero pronto se desanima y deja la carrera.
El doctor le dice "olvídese de mí, Ud. no será nunca bueno para
nada".
Se retiró de esos estudios al descubrir que no es el cuerpo lo que le gustaría
ayudar a sanar, sino el alma, y mientras no encuentre cómo hacerlo, se quedará
como artesano artístico en diversos materiales. Tiene talento; no le va mal, y
así obtiene la libertad que le permite continuar en su búsqueda interior y en
sus viajes, en los que intenta practicar -internamente- los ejercicios
psicológicos que su maestro le ha enseñado.
Aparte de Venezuela y Chile, sus dos hogares, reside por períodos de meses o
años en Brasil, Ecuador, Perú, USA, Francia, Argentina, Australia y España, y
visita además multitud de países en los cinco continentes. Ha dado una vuelta
completa al mundo en sentido oeste-este.
Ese es para él el elemento universal y absoluto que buscaba, que no es una
creencia sino una realidad que todos podemos percibir y vivenciar, porque todos
podemos experimentar amor. Eso es aquello que subyace tras toda religión,
porque detrás de todas ellas, más allá de lo cambiante y transitorio, de origen
humano, resplandece el Espíritu de Dios: el Amor. Por eso todas las religiones
nos impulsa a seguir los Mandamientos del Amor.
Pero esa comprensión es sólo el punto de partida hacia toda una filosofía
espiritual que, como si fuese un libro que se va desplegando poco a poco ante
sí, va adquiriendo forma y sentido en su mente.
Después de esa experiencia comprende que de allí en adelante deberá
dedicarse a ayudar a difundir en forma escrita lo que ha recibido. Esa es su
misión. Considera que si se le dio tiempo extra de vida, no fue para otro
propósito.
Sabe que tendrá que intentar llegar a la multitud mediante libros que aún no
ha escrito, y le parece como si el Cielo le dijera que será ayudado en ese
propósito, y así resulta suceder.
Es ahí cuando EB deja de sentirse discípulo de su ex Maestro, quien no le
enseñó nada acerca de Amor, pero sí preparó su conciencia para la llegada de
esa comprensión, y ahora puede caminar solo. También es ahí cuando comprende lo
que quería decirle su abuela cuando él era un niño, por ello más tarde
intentará representarla en sus libros mediante la abuela de un personaje suyo,
Pedrito.
Casi un año después el Cielo coopera. En agosto de 1985, concretamente el 17,
aparece en el cielo de la región central de Chile una extraña luz que permanece
varias horas allí detenida hasta que de pronto se esfuma.
Toda la prensa consignó el hecho, pero nunca se entregó una explicación
satisfactoria. Es a raíz de ese avistamiento que EB obtiene la inspiración para
"Ami, el Niño de las Estrellas", obra que tiene todo el sustrato de
la filosofía del "Mensaje Acuariano", pero además presenta viajes
espaciales y aventuras diversas. Tardó sólo ocho días en escribir el libro.
Cuando el manuscrito de su segunda obra
está listo, esta vez como por arte de magia aparece el dueño de una pequeña
imprenta, quien decide arriesgarse a imprimir "fiado" el libro,
transformando a EB en "editor a crédito", porque no tenía dinero para
financiar la edición de dos mil ejemplares.
OBRAS
A los 39 años de edad, 1984-85 escribe su primera obra: "Mensaje
Acuariano", allí aparece en forma de prosa poética una sencilla filosofía
espiritual que no está destinada a la formación de iglesias sino a intentar
producir pequeños o grandes cambios de enfoque hacia la existencia, llevándonos
a considerar la vida desde una perspectiva más universal, más colectiva, global
y planetaria, pero fundamentada no en el dinero sino en la Fuerza Amor.
Nos sugiere tener un pedacito de corazón puesto en Gaia (la Madre Tierra) y
en el futuro de toda la humanidad, no sólo en el de nuestro país, y nos incita
a cooperar en acciones concretas, grandes o pequeñas, para ayudar a crear un
mundo mejor. Debido a ello, esta filosofía espiritual no propugna algo tan
extremo como la santidad, porque no hace falta para que el mundo cambie
positivamente, porque basta con una conducta exenta de canallada en la vida
privada y pública, en los negocios, en la política y en las finanzas
internacionales.
Huelga decir entonces que la filosofía espiritual del "Mensaje
Acuariano" no está orientada a producir acróbatas o fakires de la
espiritualidad, la renuncia, la mortificación y los poderes psicológicos -EB no
tiene nada de ello-, sino a intentar sensibilizar un poco al ser humano del
planeta Tierra para que sea más solidario y más humano, y así poco a poco el
mundo vaya cambiando y merezca un futuro, cosa que por ahora es bastante
incierta.
Cuando el texto está redactado, EB no busca editor. No lo hace porque comprende
que ese no sería el camino apropiado para lograr una buena difusión de lo que
ha recibido, no todavía, porque un libro de características tan filosóficas y
místicas no sería la forma más adecuada de llegar a la multitud, la que por lo
general es atraída por cosas mucho menos "sacras", y llega a
preguntarse si no será una "telenovela mística" lo que debería
escribir, algo capaz de conseguir la misma atención que se le presta a un
partido de fútbol importante.
Ami ve la luz en marzo de 1986 en Chile
y logra éxito inmediato. Las reimpresiones se multiplican (y así pudo pagarle al
dueño de la imprenta)...
Pronto recibe el respaldo de los
Ministerios de Educación de varios países y de autoridades de distintas
corrientes espirituales.
El año 87 escribe "Ami Regresa" y "Ami y Perlita". 1988
es el turno de "El Maravilloso Universo de la Magia", libro que para
muchos es su obra más importante.
A fines de 1988 se traslada a Buenos Aires, Argentina, en donde permanece
durante doce años. Allí escribe "Cuentos de Amor, estrellas y almas
gemelas" (1991), "Maravilla" (1992), Ami 3 (1997-98),
"Carta de Dios para ti" (1998) "Dios para locos bajitos"
(1998), "El Color de las Aguas" (1999), "Proyecto
Elevación" (2000) y varias más que sólo necesitan una revisión final de
parte del autor.
De EB se han editado doce obras en castellano, siendo "Ami, el niño de las
estrellas" la de mayor difusión a nivel internacional hasta el momento,
superando largamente el millón de ejemplares vendidos, habiendo sido editada en
otros once idiomas.
FECHA DE SU MUERTE
En la madrugada del 19 de septiembre
de 1984, en Chile, se ve ante la muerte inevitable en un asalto en despoblado,
muerte que sin embargo -inexplicablemente- no se produce, porque los
asaltantes, cuchillo en mano, de pronto salen huyendo y se pierden en la noche.
Pero él, boca arriba en el suelo, ya se había despedido de la vida, y
súbitamente se ve vivo e ileso...
Pocos días después, el 27, en un
bosque junto al mar, en una luminosa mañana de primavera y en un lugar cercano
al del asalto, tiene una experiencia espiritual que marca el comienzo de su
labor como escritor. Tal vez a su duro ego le faltaba la proximidad del más
allá -un trance de muerte- para llegar a una compresión superior de la
existencia, porque nada nos puede hacer recordar mejor la transitoriedad de
todo que el vernos de pronto, inesperadamente, ante el momento de tener que
decir adiós a todas las ilusiones. ¿Qué queda entonces? Sólo lo que es Real, y
ahí, por encima de todo lo demás, se encuentran los afectos.
Así obtiene por fin la claridad que buscaba desde niño. Vislumbra algo que
ante su sensibilidad e inteligencia constituye La Suprema Realidad del
Universo, un concepto o vivencia, o ambas cosas juntas, que acaba de
experimentar en una suerte de expansión de consciencia, y que será la base y el
fundamento de toda su futura obra literaria: el Amor, el Amor como Fuerza
Universal, como Divinidad, como Dios mismo, de allí su frase: "El Amor no
es manifestación de Dios, sino la Presencia de Dios".
Ese es para él el elemento universal y absoluto que buscaba, que no es una
creencia sino una realidad que todos podemos percibir y vivenciar, porque todos
podemos experimentar amor. Eso es aquello que subyace tras toda religión,
porque detrás de todas ellas, más allá de lo cambiante y transitorio, de origen
humano, resplandece el Espíritu de Dios: el Amor. Por eso todas las religiones
nos impulsa a seguir los Mandamientos del Amor.
Pero esa comprensión es sólo el punto de partida hacia toda una filosofía
espiritual que, como si fuese un libro que se va desplegando poco a poco ante
sí, va adquiriendo forma y sentido en su mente.
PAGINA OFICIAL DE Enrique Barrios:
http://www.ebarrios.com/


Muy interesante personaje
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